<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263</id><updated>2012-02-16T23:59:45.843+01:00</updated><category term='cuentos'/><category term='La realidad a veces supera la ficción'/><category term='perros'/><category term='cuento'/><category term='La ficción a veces supera la realidad'/><category term='recuerdos'/><category term='reyes'/><category term='lo que no mata engorda'/><category term='fiestas'/><category term='mascotas'/><category term='historias minias'/><title type='text'>Esto no es un cuento, es un recuerdo. O es un recuerdo que es un cuento?</title><subtitle type='html'>Cuentos o recuerdos. La misma cosas, porque muchos cuentos son recuerdos, y muchos recuerdos son mis cuentos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>18</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-4534760366258373073</id><published>2011-01-06T10:21:00.002+01:00</published><updated>2011-01-06T18:26:28.413+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reyes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fiestas'/><title type='text'>Noche de reyes</title><content type='html'>&lt;em&gt;Me acuerdo de unos reyes en Mendoza. Debo haber tenido 4 años más o menos, y junte del jardín césped para los camellos y los puse junto a mis zapatitos, con agua. No tengo ningún recuerdo más de los reyes magos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cabalgata empezó. Estaba nerviosa, muy nerviosa. Su padre, nunca la había llevado, hasta esa tarde y posiblemente porque ahora tenía todo el tiempo del mundo, estaba en el paro. Con su mamá había escrito la carta a los reyes. Ella tampoco trabajaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre la convenció de que este año, los reyes también estaban en crisis así que debía pedir un solo regalo, y mucho amor. Porque de eso tenían y en cantidades. Su mamá sabia que aunque sea una muñeca o una tontería en los chinos le compraría. Por ver su cara y su ilusión de su niña, no se lo iba a prohibir. Ya sacaría las monedas de algún lado. Fueron unos días antes, a darles la carta que tenia dibujadas estrellitas y corazones a los pajes que para tal fin, estaban en el centro del pueblo. Aunque noto algo raro en la carta. Estaba convencida que el sobre que habían usado era rosa, y este era blanco. Pero no le dio mayor importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó el señalado día, no durmió, pero desde la noche anterior.  Todos se organizaron. La madre fue como todas las semanas a la ONG que les daban comida para pasar los días. Era la única que entraba en la casa. Cuál fue su sorpresa, que también le dieron una muñeca para su niña en la noche de reyes. Se alegró mucho, su niña tendría su juguete.  Lo agradeció con una gran sonrisa. En ese momento se le iluminó el corazón. Para ella también habían llegado los reyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La parte que le tocaba a su padre, ese día tan señalado, era llevar a la niña a la cabalgata. Llovía. Pero cualquiera le decía que la tenía que ver por televisión. Cosa que si lo pensaba, tampoco podía ser, porque por ahorrar la encendía solo a la hora de cenar. También se organizó. Busco una escalerita de 5 escalones para llevarla. Él recordaba que cuando su propio padre lo llevaba a la cabalgata, sino llegaban muy temprano no la veía porque había mucha gente delante. Como llovía, no podían ir mucho más temprano así que la mejor solución era el truco de la escalera.&lt;br /&gt;Llegar al centro les llevaba mucho tiempo, así que calculo al milímetro la hora de salir. Padre e hija estaban nerviosos. Fueron para allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo pasaron muy bien. A volver, había parado de llover y la madre ya tenía preparada la cena especial con las cosas que por la mañana le habían dado en el albergue. Era increíble, como la imaginación, habilidad y necesidad, hacia milagros con unos pocos alimentos. Cenaron comentando lo que habían visto. La niña no paro de hablar en todo el tiempo. Al terminar, ayudó a su madre a levantar la mesa y dio dos besos a ambos, para irse a dormir. Habían pasado antes por el parque, al regreso de la cabalgata, y recogido césped que había depositado en el balcón junto con un cuenco de agua para los camellos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se durmió, su padre preguntó si había podido comprar algún regalo para ella. Su madre saco la caja con la muñeca que le habían dado a la mañana.  La pusieron junto a los zapatitos de la niña, y también se acostaron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera en levantarse fue la niña, corriendo hacia el balcón a ver si los camellos se habían comido el césped y tomado el agua. No había nada estaba vacío.  Corrió a la habitación de sus padres, para contarles que habían pasado por ahí, que no había ni agua ni césped.  Era la prueba irrefutable. Mientras sus padres se levantaban, la niña corrió al salón y se quedó paralizada al ver lo que veía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus padres, no la escuchaban y pensaron que pasa. Se acercaron y  la vieron de pie junto a la puerta sin pasar. Cuando llegaron a ella, observaron porque la niña estaba ahí de pie. Junto a los zapatitos de la niña, estaba la caja de la muñeca que su madre había puesto  pero también un montón de otras cajas de colores distintos y con lazos a tono. Pero no solo los zapatos de ella estaban, sino los de sus padres y cada uno tenían una caja. En la mesa del comedor había una carta con sobre dorado con un nombre escrito, María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie entendía que pasaba, de donde había salido todo eso, se preguntaban. Su padre se acercó al sobre dorado, y le dice a la niña – María es para ti, quieres que te lo lea?. La niña asintió sin decir una palabra, aun no se podía mover de la sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Querida María, empezaba la carta.&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Querida María, &lt;br /&gt;Hemos recibido tu carta, donde no nos pedías regalos, sino trabajo para tus padres y que tus regalos, si había alguno asignado a ti, se lo diéramos a algún niño más necesitado que tu. Porque tenías todo lo que querías, el amor suficiente de tus dos padres, y otros niños no tenían tanta suerte. Por esto, y tu inmenso amor hacia todos, hemos decidido que este año, el regalo extra de nosotros tres es para ti y tu familia. Disfrutarlo.&lt;br /&gt;Melchor, Gaspar y Baltasar”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madre le preguntó, pero como, no habías pedido en tu carta una muñeca? No mamá, cambie la carta que lleve al paje contigo. La noche siguiente de escribirla, me puse a pensar que era lo que más deseaba, y no era una muñeca, sino trabajo para ti y papá. También recordé la cantidad de niños que por circunstancias no tenían padres o estaban enfermos. Yo tenía todo lo que quería, a ustedes, no necesito más. Su madre la abrazó y se puso a llorar. Le dio un beso y le susurro al oído, ve empieza tu a abrir tus regalos. Mientras la niña comenzaba por más grande primero, porque no dejaba de ser una niña, su madre pensó… son los mejores reyes de mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-4534760366258373073?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/4534760366258373073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2011/01/noche-de-reyes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/4534760366258373073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/4534760366258373073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2011/01/noche-de-reyes.html' title='Noche de reyes'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-1586147783676166717</id><published>2010-09-09T19:43:00.000+02:00</published><updated>2010-09-09T19:44:23.403+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ficción a veces supera la realidad'/><title type='text'>Llamadas en las madrugadas</title><content type='html'>&lt;em&gt;Recuerdo a mi amiga Ceci, que estudio conmigo y sobre todo creció conmigo. El 6 fue su cumpleaños, y siempre me decía “nos separa un embarazo, vos sos más vieja”. Le llevaba yo 9 meses, pero cumplíamos la misma edad. En fin, ya no está conmigo"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó el teléfono  a la madrugada. Me asusté. Cosa que es habitual cuando uno vive tan lejos de su casa. Lo primero que pensas, medio dormido, medio despierto, ¿Quién puede llamar a esta hora?&lt;br /&gt;Eran casi las 4 de la madrugada. -Si dígame? Te sale la pregunta con voz de ultratumba por efecto del sueño. – Quién es?&lt;br /&gt;-Soy Fabi, contesta del otro lado.  Fabi, que Fabi, se pregunta tu cerebro, hasta que sale de tu boca –Fabi, Qué Fabi con palabras.&lt;br /&gt;-Soy la hermana de Ceci. &lt;br /&gt;-A hola, como estas? Preguntas por cortesía, pero agregas, ¿qué hora es? Ella te contesta sin dejarte refunfuñar más.&lt;br /&gt;-Mira, te llamo por Ceci. Ha muerto. &lt;br /&gt;Vos entre sueños, reaccionas, o crees reaccionar y preguntas – Como que ha muerto? Incrédula total.  -Ha sufrido una aneurisma, murió esta mañana, te lo tenía que contar.&lt;br /&gt;Ya tus palabras, se funden con tu sollozo. No sabes que decir, no sabes que hacer. Estas a 12 mil km de distancia, te quedas muda. No terminas de reaccionar. &lt;br /&gt;La llamada se corta y sin saber porque te volves a acostar y a dormir en el mismo sueño pesado de antes. Cuando suena el despertador, el sol ya  había salido.&lt;br /&gt;El primer pensamiento que te viene a la cabeza es ese raro sueño que tuviste anoche sobre Ceci. Pero te levantas y lo que creías un sueño empieza a morderte el alma, sin saber muy bien porque. Te preguntas –los soñé o fue verdad? No te podes quedar así.&lt;br /&gt;Te vas a la agenda, buscas el número de Ceci y la llamas, pero el teléfono está apagado. Ves el teléfono de Fabi y llamas.&lt;br /&gt;Cuando te atiende, preguntas si fue verdad la llamada de ella, si es verdad que Ceci está muerta. Cuando te lo confirma y te da detalles verdaderamente caes en la realidad que ya no estará más contigo. Le das el pésame, le mandas todo tu cariño y poco más puedes hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la línea se corta, el teléfono se cae de tus manos y tus piernas no se pueden mantener más en pie,  por el agobio que provoca el llanto que sale de tus ojos. &lt;br /&gt;Lo que tú no sabes aun, es que pasados otros 9 meses volverás a recibir una llamada similar en otra  madrugada donde tu sueño será tan pesado que no sabrás si estas soñando o fue verdad cuando despiertes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-1586147783676166717?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/1586147783676166717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/09/llamadas-en-las-madrugadas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/1586147783676166717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/1586147783676166717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/09/llamadas-en-las-madrugadas.html' title='Llamadas en las madrugadas'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-5150743832212775691</id><published>2010-08-21T19:54:00.000+02:00</published><updated>2010-08-21T19:55:41.504+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='historias minias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='perros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mascotas'/><title type='text'>Super Verdi</title><content type='html'>&lt;em&gt;Me acuerdo cuando a Verdi, mi gran perro,  me lo trajeron en una caja de zapatos. Tenía dos meses. Vivió 15 años conmigo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llovía, era invierno y no era de extrañar que en la ciudad hiciera frio, pero que mucho frio, era 15 de enero. Las rebajas ya habían empezado, las fiestas familiares ya habían pasado. Pero igual, por la ventana se sentía un murmullo de gente que pasaba por debajo de su balcón. Era algo normal teniendo en cuanta donde vivía y que  su salón daba a ese callejón que retumbaba todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era de noche. Tocaron el timbre y refunfuño al levantarse del sofá. Ver los leños quemándose en la chimenea la habían adormecido y le molestó que llamaran. Se extrañó, era su amiga Dolores.  Le dijo que subiera y se puso las pantuflas que habían quedado junto al sofá. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni intentó ponerse algo de ropa más decente. Era una buena amiga, y que importaba si la recibía de pijama con jersey. Pero no subió sola. Lo hizo con un amigo, un conocido para ella. Pero ya era tarde, conocería su pijama de ositos, también él. Ella pensó, “joder, menuda manera de recibir a este tío”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les hizo pasar, preguntando que tal estaban y pidiendo disculpas a la vez por su atuendo. Su amiga entro sonriente y cuando cerró la puerta le puso en sus manos una caja de zapatos que se movía, diciéndole “cuidado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se sorprendió por el peso, apoyo la caja  en la mesa más cercana y le saco la tapa. En ella se encontró con una mirada asustada que la veía como pidiéndole ayuda para salir. Lo primero que atinó fue a agarrarlo con las dos manos para verlo bien. &lt;br /&gt;Pero si es un perro, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su amiga y el conocido, sonreían. Su amiga agregó, “pues si lo quieres es tuyo. Tu no querías un perro?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella ya lo tenía en sus brazos dándole calorcito, temblaba de frio aunque posiblemente fuera de miedo.  Acto siguiente preguntó, “de donde ha salido?”&lt;br /&gt;-Nació en una nave industrial de un cliente. Fueron 4 cachorros. No le veo mucho futuro si le dejaba ahí, y pensé en ti. Le quieres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien le podía decir que no? La suerte estaba echada, ya eran dos en uno. Fue amor a primera vista y aun no había ni pisado el suelo del salón. Cuando lo hizo, se acercó con sus patitas cortas a la alfombra y se la meo. Ella sonrío y dijo “bienvenido a casa pequeño”.  No se enfadó, para que, ya había marcado su territorio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante estaba escuchando una ópera de Puccini. Cuando le preguntaron cómo lo llamaría, lo primero que pensó al escuchar la música fue “Puccini”. Pero si dio cuenta que le llamarían “Pucci”, así que dijo que tal “Verdi” como su otro compositor favorito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A todos les gustó y pareció que al cachorro también, porque cuando le preguntaron “y a ti que te parece pequeño”, la miró moviendo la cola, como asintiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años, y se le llamó de otras muchas maneras, como perrito grande, pequeño,  perrito, cuchi cuchi, chiquitín, etc. Pero la que más le gustaba a ella era decirle, “perrito grande”. Porque siempre fue un gran perro en un cuerpo de un perro pequeño. Porque vendrían otros, más pequeños o más grandes, pero él seria siempre su “perrito grande” o “super Verdi “para los amigos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-5150743832212775691?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/5150743832212775691/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/08/super-verdi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5150743832212775691'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5150743832212775691'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/08/super-verdi.html' title='Super Verdi'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-6604250709946137724</id><published>2010-08-06T18:20:00.000+02:00</published><updated>2010-08-06T18:21:02.545+02:00</updated><title type='text'>Amelia</title><content type='html'>&lt;em&gt;Me acuerdo de los veranos en la casa de mis abuelos, con el calor...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nombre era Amelia Garcia Soler. La menor de cuatro hermanos y única mujer de la familia, en su generación. Que significaba esto en su vida, que todas sus tías habían deseado tener niñas, pero no, todos varones. Por lo que nuestra Amelia era la consentida de la casa en todos los aspectos. Ella ya tenía cerca de una veintena de años. Nunca se había sentido especial en nada con respecto a sus hermanos o primos. Pero ellos no lo veían así y quizás tenían razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida, hasta el momento, transcurría tranquila. Con sobresaltos rítmicos de vez en cuando, pero nada grave. Ahora vivía sola. Desde hace pocos años. Le había costado mucho independizarse. Era la pequeña de la casa y aunque disfrutaba de mucha libertad no era para que viviera sola sin estar casada. Eso venia de donde vivía y su educación. Su ciudad no era muy grande. Por su lugar geográfico, solo se podía llegar a ella en barco, hasta bien entrados los setentas estuvo aislada del resto del continente. Hasta que a un alcalde avispado se le ocurrió hacer un túnel subfluvial que los conectara con sus vecinos y con el progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos a nuestra Amelia. Era una chica de aspecto corriente. De mediana estatura, tez blanca, ojos castaños claros y color de pelo cambiante con su estado de ánimo. Siempre había sido una buena estudiante. Y como las mujeres de su generación no todas estudiaban carreras universitarias, ella pudo convencer fácilmente a sus padres para estudiar Bellas Artes. Pues sería cómodo de compatibilizar si se casaba joven, con las tareas del hogar. Pobres ilusos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente se dedicaba a la pintura, aunque no le daba para comer. Para los menesteres prosaicos hacia un poco de todo, cuidar niños, ser secretaria, trabajar en un estudio de arquitectos como dibujantes, como en el presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella buscaba temas para sus cuadros en sus recuerdos. En este momento pasaba por una etapa muy sentimental. De sus abuelos tenía los mejores recuerdos y a ellos hacia referencia mental continuamente como fuente de inspiración, los cuales guardaba en una vieja libreta que la acompañaba constantemente en su mochila y que sacaba cuando algo se le venia a la cabeza aunque andará montada en el autobús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día estando en la playa tomando el sol, en un caluroso día de Julio, escribió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mis abuelos tenían una casa grande cerca de la barranca al río. A ese río grande y bravo que transcurría con su color marrón por todo el horizonte. A veces me sentaba en un banco del parque para poder mirar el atardecer. Y observaba como el sol cambiaba de color de a poco hasta llegar a llenar de un rojo cálido e intenso todo el cielo para esconderse luego por el horizonte. El contorno de las islas sobre el río y sus árboles perdían lentamente su nitidez. Sus hojas se unían unas con unas, como si se disolvieran en su copa y esta con el tronco, y este con su vecino y así hasta que todo era un perfil de algo que se sabía que era vegetación aunque se convertía en una mancha más de ese atardecer."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se empezaba a escuchar a los grillos anunciando la llegada de la noche. Noches de verano cálidas, húmedas, pero con una brisa que nos traía el olor a azar o a césped recién regado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amelia escribía y bocetaba sus recuerdos en su viejo cuaderno, y si bien había visto muchos atardeceres, ninguno eran como aquellos. Ella de pequeña iba a pasar todos los veranos con ellos a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Su casa era típica construcción de los años treinta, estilo de la región. Con un puerta cancel de hierro negro, hasta que no fui al colegio no puede abrir por su peso. Había un zaguán con cuatro peldaños, con pisos de mármoles con dibujos geométricos. Al entrar un hall redondo que daban 3 habitaciones. Una el santuario de mi abuelo su escritorio. Casi prohibido para mí."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En el hall destacaba un espejo de piso a techo con un fresco en la parte superior estilo clásico. Los sillones de recibir con apoya brazos de madera y tela roja con flores. Y el piso seguía con dibujos. Luego se pasaba por un puerta con vidrios de colores al primer patio, donde mi abuela cuidaba sus helechos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El patio tenia un alero de chapa con una columna metálica que lo sostenía y un banco debajo de él. Cuando llovía era fascinante sentarse en él a tomar el fresco de la brisa que levantaba la lluvia."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Luego de cruzarlo se llegaba al estar-comedor con las cocina a un costado que sufrió de verano en verano sucesivos cambios que alteraban su fisonomía. Todo el ambiente tenia mucha claridad pues un gran ventanal dejaba ver el segundo patio y el final del terreno."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al costado de ese ventanal se acomodaba la silla hamaca de mi abuelo que se sentaba en ella a leer el diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hace bastantes años que se vendió esa casa pero aún la recordaba como si hubiera estado ayer. Esta etapa de su vida la marcaba de forma importante.&lt;br /&gt;A veces, sentía un dolor intenso en el pecho al revivir estos recuerdos, pues los perdió siendo ella muy joven, en especial a su abuelo, y hasta que no paso la llamada edad del pavo no comprendió lo que significo en su vida. Y si alguna vez tenía un hijo el pondría su nombre, Juan José.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando llegaba la tarde nos sentábamos con él y mi abuela en el patio. Luego de un día de pileta, sol y diversiones. Luego de cenar y cuando lo único que nos quedaba era dormir. En vez de prender la tele nos sentábamos con ellos a que nos contaran historias. La que mejor lo hacía era mi abuela. Casi siempre se relacionaban con la familia y su pasado. De como vivían en el campo en el siglo pasado y sus costumbres. De como aprendieron a defenderse de los indios que llegaban en malones haciendo tropelías y para que no atacaran la casa que era cerrada con postigones y apagadas las luces para que pareciera que no había nadie. Se dejaban unos barriles de ron y unas vacas afuera para que se entretuvieran con eso y no hicieran daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces hablábamos de las estrellas y la luna. Buscábamos luceros que caían y pedíamos un deseo." Siempre se preguntó de donde le venia el gusto por la luna y con el tiempo se dio cuenta que por los cuentos de su abuela. Aún recordaba un verso que les enseño -Luna Lunera cascabelera, siete pollitos y una ternera- No tiene ningún significado, pero le divertía siempre rememorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuento año a año fueron los mismos, pero en la repetición esta el recuerdo. Ella crecía y pedía más historias. Le contaban sobre ese campo grande y llano, que se perdía con la mirada detrás del horizonte. De la casa grande, de como se criaban vacas. Del tren que juntaba a todos y los llevaba a la capital de vacaciones. De como el Bisabuelo dono parte de su tierra para que se construyera un pueblo que lleva su apellido. Historias que sintetizan sus raíces y que atesoraba en su corazón. Y ahora que estaba lejos de aquello, Amelia sentía que tenía una pasado sólido y con historia, y en ella se encontraba la fuerza que emanaba para formar un futuro igual o mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo había cambiado el entorno. Y si alguna vez hubo algún antepasado que cruzo el mar a esa tierra para darle otro sentido a su vida, ella hizo lo mismo en dirección contraria.&lt;br /&gt;Por sus estudios tuvo que cambiar de ciudad, y cruzando al continente se fue a vivir sola al mismo pequeño apartamento que desde entonces tenía. Estaba acostumbrada a las mudanzas, por el trabajo de su padre realizaron varias. Ha vivido con su familia en muchos lados y sabía que era su destino vivir sola en otros tantos, aunque por ahora solo la separaba unos cientos de kilómetros de su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le encantaba ver lugares nuevos. Descubrir sus aromas, sus colores, su gente sus costumbres. La volvía loca desplazarse, caminar, encontrar sitios. Quizás lo aprendió de los viajes con sus padres. Una sana costumbre para aprender - pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ellos y sus hermanos tomaban el coche todos los fines de semana, vivieran donde vivieran, se dedicaban a pasear. En estos momentos si bien no podía hacerlo en cuatro ruedas, pues no tenía coche, lo realizaba en cualquier medio de locomoción que correspondiera con la distancia a recorrer y el tiempo disponible, Eso si, siempre con su viejo cuaderno, sus lápices y sus ojos bien abiertos y atentos para que no se le escapara ni el más mínimo detalle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-6604250709946137724?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/6604250709946137724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/08/amelia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/6604250709946137724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/6604250709946137724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/08/amelia.html' title='Amelia'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-7576400487361923354</id><published>2010-03-10T20:27:00.003+01:00</published><updated>2010-06-16T19:55:37.711+02:00</updated><title type='text'>No me gusta la lluvia</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Me acuerdo de ese accidente...&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jo! Llueve de nuevo. No me gusta la lluvia. Todo se pone frío, gris.&lt;br /&gt;No se quien puede disfrutar mojándose como aquellos dos. Saltan charcos, se mojan y se matan de risa. La gente cada día esta más loca.”&lt;br /&gt;Así pensando pasaba el rato, detrás de su tercera taza de café.&lt;br /&gt;Últimamente pasaba mucho tiempo en un pequeño café cerca de su casa. Esto ya le provocaba no dormir por las noches, lo tenía que dejar.&lt;br /&gt;- A mi me gusta.&lt;br /&gt;-¿Quien hablo? - dijo sorprendida sin saber muy bien de donde venia esa frase.&lt;br /&gt;Miraba para todos lados, en ese momento no había nadie cerca. Solo el camarero, que leía el periódico detrás de la barra.&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;“Esta chica esta cada día que pasa esta peor”- pensó el camarero al levantar la vista y verla tan nerviosa como buscando algo o a alguien.&lt;br /&gt;“Me debo estar volviendo loca, tengo que parar con el café me está alterando hasta hacer que escuche voces.”&lt;br /&gt;-No, si me escuchaste y nítidamente.&lt;br /&gt;- Don Manuel,¿ es usted el que me esta hablando? Pregunto al que estaba detrás de la barra.&lt;br /&gt;El pobre esbozo una sonrisa con sus labios moviendo la cabeza diciendo que no.&lt;br /&gt;“Esta pobre, desde el accidente está algo tocada, pero ya hace 2 años, es que nunca va a levantar cabeza” - No, mi hijita yo estoy leyendo, ¿quieres otro café?&lt;br /&gt;No contestó, había vuelto a poner sus ojos en la lluvia.&lt;br /&gt;-No te gusta la lluvia. ¿Porque?&lt;br /&gt;-Pero bueno, ¿que broma es esta? – dijo y se levanto como saltando de la mesa.&lt;br /&gt;Estaba nerviosa. Se dirigió al baño para lavarse la cara con agua fría.&lt;br /&gt;Cuando regreso, ya no estaba sola. Compartía mesa con un joven.&lt;br /&gt;Ella se quedo mirando y pensó -¿este quien es?&lt;br /&gt;-Hola, encantado de verte de nuevo. Hace mucho tiempo que no nos encontrábamos.&lt;br /&gt;- No quiero ser impertinente, pero quien mierda es usted.&lt;br /&gt;-Con esas cosas no, con groserías no. Camarero por favor, una tila para la señorita y un café para mí.&lt;br /&gt;-Yo no tomo té - Aquí que pasa, se aparece de la nada, me saludas como si nos conociéramos de toda la vida, y me pedís un té. Si me conocieras sabrias que lo odio. ¿Qué es esto? una imposición o me he topado con el loco de turno, lo que me faltaba.&lt;br /&gt;-Te conozco más de lo que crees. Nos conocemos desde que naciste. El té lo vas a tomar porque te hará bien, para calmarte y no insultes que loco no soy. Hablemos. Sentate.&lt;br /&gt;- Mire señor, esta bien, no quiero ser grosera pero quiero estar sola, así que si no le importa tómese el café en otra mesa.&lt;br /&gt;-¿Más sola? llevas dos años aislada del mundo. Tanto te cuesta volver a relacionarte.&lt;br /&gt;El comentario calo hondo. Se sintió invadida.&lt;br /&gt;¿Que pasaba? ¿Quién era? Vencida, se dejo caer en la silla frente a la ventana.&lt;br /&gt;-Muchas preguntas a la vez. Veamos por partes. Me conoces bien, lo que pasa es que me has ocultado mucho tiempo o mejor dicho negado. Quizás te sorprendas un poco más pero si no te acuerdas de mi, tendré que decirte yo quien soy.&lt;br /&gt;-Venga, mire odio la lluvia y llueve, no me gusta los interrogantes así que, quien es Ud?&lt;br /&gt;-Soy vos.&lt;br /&gt;La risa estallo en sus pulmones, de donde habría salido este pirado, estaba peor que ella. Las secuelas de lo sucedido eran profundas en su vida, pero nunca creyó necesitar ayuda externa para sobreponerse, se había aislado de tal forma que su realidad, sencillamente la cambio radicalmente con esas mentiras piadosas que todos se cuentan.&lt;br /&gt;-Exacto, cerraste las compuertas a la realidad y vos misma desapareciste en lo que creaste. Ya no eres lo que eras y como consecuencia inmediata nada es verdad.&lt;br /&gt;Cuando dejo de reírse, se había relajado, el pobre estaba volando y ella no podía hacer nada. Mejor le seguí el juego. Estaba peor que ella.&lt;br /&gt;-No es un juego.&lt;br /&gt;-Pero bueno, también lees lo que pienso.&lt;br /&gt;-No, pero si soy vos, no crees que lo que pensas también lo hago yo al unísono. Somos uno, aunque ahora estemos separados, a veces nada es lo que se ve. Es otro medio de comunicación con vos misma. Se diría que soy tu, "Yo interno" o si lo queres decir de otra manera soy tu conciencia corporeizada.&lt;br /&gt;- Mi conciencia es un hombre. Venga ya, no me tomes más el pelo.&lt;br /&gt;- La conciencia es lo que uno quiere. En tu caso, me ves como un hombre pues es el reflejo de recuperar, tu anhelo por lo que perdiste en ese accidente. Se que fue duro despertarte una mañana y aceptar que él ya no estaba. Pero a veces la vida es así. La soledad, el aislamiento impuesto no es bueno, te bloquea, no queres ver tu realidad, no te queres ver a vos misma sola como estas, pero eso no solo abandonaste tu vida externa, también me abandonaste a mi, o sea a ti misma. No sabe todo lo que he tenido que currar para no terminar desapareciendo en la nada que creaste. Este es mi último recurso por sacarte adelante. Enfrentarte a mi, enfrentarte a ti misma y ve donde estas. Si yo logro ayudarte, te estas ayudando a vos.&lt;br /&gt;-Ayuda, si la hubiera necesitado la hubiera buscado. Estoy fenómeno.&lt;br /&gt;-¿Sí? Te parece normal que no te guste algo tan vivo como la lluvia, o ver como dos personas se ríen debajo de un paraguas saltando charcos. SI no recuerdo mal hace años eras capaz de levantarte un domingo de lluvia a las 7 de la mañana para encontrarte a desayunar en tu café preferido con él, mirando la lluvia detrás de las ventanas. Eso en que quedo.&lt;br /&gt;Él ya no esta, pero tu si. El luto ya termino. Necesitas empezar a aprender de nuevo, a compartir tu existencia con la vida, debes poner todo tu corazón, toda tu fuerza, tu alma en ello.&lt;br /&gt;El silencio reino, que verdad. Ya no le importaba quien fuera ni porque se sentó con ella. Simplemente se daba cuenta que sus palabras la reconfortaban un poco y decidió escuchar.&lt;br /&gt;-Decime la verdad, ¿quién sos?&lt;br /&gt;-¿Importa tanto? si no me crees que soy tu yo interno, tu conciencia, pensa que soy alguien que ha aparecido en tu vida, que te conoce y que quiere ayudar. Dale, salí allí, abrite, comenzá a quererte de nuevo, en la medida que aprendas a ser feliz nuevamente vas a reencontrarte con tu capacidad de saber compartir con todos las cosas más simples como es la amistad y el amor. Yo se que no es consuelo decir, que no sos la única que tiene problemas, todos lo tienen, pero debes darte cuenta que aunque te sientas sola, no lo estas, mucha gente cerca de ti y que ahora tu no ves, te estima, te quieren dar una mano y tu no les dejas. Pediles ayuda, la encontraras, no todos son indiferentes a lo que te paso.&lt;br /&gt;-Bueno no es fácil, he estado mucho tiempo encerrada en mi dolor, no se como decir lo que siento.&lt;br /&gt;-Trata. Bueno me voy.&lt;br /&gt;-Ahora que la conversación avanza, ¿te vas?&lt;br /&gt;-Debo irme, pero hay algo importante que debes entender antes. Si no queres que parta, es porque por primera vez en mucho tiempo te escuchas más allá de tu dolor. Si comenzaste, por poco que sea, es un empezar a algo positivo. Ves, no es tan difícil hablar de nuestras cosas. Compartí con los demás, se feliz.&lt;br /&gt;Salí afuera y trata de compartir tu paraguas con alguien que no lo tenga y disfruta, anda antes que la lluvia se acabe, mira que no siempre llueve.&lt;br /&gt;El desconocido, se levanto, se puso el chubasquero y salio por la puerta del local, sin hacer ruido como había aparecido. Ella lo vio perderse en el diluvio que caía. Se quedo mirando por la ventana. En el café todo estaba igual, no había ningún cliente, el camarero estaba dormido sobre el periódico.&lt;br /&gt;Fuera seguía lloviendo.&lt;br /&gt;Pasaron los minutos. Abrió el bolso, busco la agenda. Marco un número de teléfono.&lt;br /&gt;-Consulta del Doctor Morales, buenos días.&lt;br /&gt;-Quería una sita con el doctor, cuanto antes mejor, necesito ayuda urgentemente. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-7576400487361923354?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/7576400487361923354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/03/no-me-gusta-la-lluvia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/7576400487361923354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/7576400487361923354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/03/no-me-gusta-la-lluvia.html' title='No me gusta la lluvia'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-8827486359598894334</id><published>2010-02-27T20:13:00.002+01:00</published><updated>2010-06-16T19:56:17.293+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La ficción a veces supera la realidad'/><title type='text'>Desaparecidos o casi</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Recuerdo a una chica, pero no su nombre, que me contó esta historia, que le paso a ella en Argentina y que yo hice relato para no olvidarme...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, me llamo Françoise Millar, soy de la Embajada Francesa, vengo a buscarte a ti y a tu hermano para reunirlos con vuestra madre. Vamos.&lt;br /&gt;Hacia frió afuera, pero había un sol radiante. Después de tantos tiempo perdidos en la nada, era reconfortante sentir el sol. Nos ayudaron a subir en un coche y nos dirigimos a toda máquina por Figueroa Alcorta hasta el caserón de la embajada. Era tan temprano por la mañana, que ni un solo vehiculo se veía. Nos recibió la secretaria del cónsul, creo. No escatimaron en atenciones desde que nos recogieron en la casa de esa gente. ¿Quiénes serían?&lt;br /&gt;Joaquín estaba a punto de no poder más, pero seguía resistiendo no se muy bien como. Lo acompañe a la habitación que le designaron. No se quería quedar solo. Le prepare el baño, aunque me dijo que ni pensaba meterse en el agua en toda su vida.&lt;br /&gt;Pobre, tiene solo doce años. Lo que ha pasado es demasiado para cualquiera, en especial para una criatura. Cuando salí del baño para convencerlo, ya se había dormido vestido sobe la cama. Estaba agotado, ¿desde cuando no dormía? Le saque los zapatos y tape con el edredón. Me puse a observar la habitación.&lt;br /&gt;Era cálida, entraba el sol por la ventana, nos habían encendido la chimenea. Me acerque a la ventana, se veía Cerrito con las obras de las benditas Autopistas de Cacciatore.&lt;br /&gt;Joaquín dormía inquieto en su respiración, pero se lo veía tranquilo.&lt;br /&gt;Yo me sentí agobiada encerrada en la habitación. Decidí pegarme yo ese baño.&lt;br /&gt;El agua estaba muy caliente. Golpeaba el centro de mi cráneo la ducha suavemente deslizándose por mi cuerpo con dulzura. Había pasado tanto frió, que aquello era reconfortante. Me vestí con ropa nueva que me dejaron sobre el sofá de la habitación y baje para ver si me hacia con un café con leche caliente. Mi estómago no se daba cuenta que no lo había atendido como se lo merecía y me lo estaba reclamando.&lt;br /&gt;Me tope con Elena, la secretaria del cónsul, que me ayudo con todo. Me hizo traer el tan ansiado café con leche caliente que me sentó de maravilla.&lt;br /&gt;Nos metimos en una pequeña pero acogedora habitación, toda llena de flores y fotos. Era el estar íntimo del embajador, que usaba para relajarse de las largas sesiones de trabajo que su cargo le demandaba. Nos sentamos a charlar.&lt;br /&gt;-¿Cómo estas? Necesitas algo más.&lt;br /&gt;-No gracias, así esta todo bien. Tratando de volver a la realidad. ¿Sabe algo de mi padre?&lt;br /&gt;-Esta en New York, cuando vosotros desaparecisteis, él aparentemente estaba en el teatro. Por lo que sabemos, cuando se enteró de lo sucedido por tus vecinos, automáticamente pidió asilo en la embajada de Canadá. En 48 horas estaba en Toronto y luego viajo a la gran manzana.&lt;br /&gt;-¿Sabe que nos paso, como estamos, se interesó por nosotros?¿Ha tratado de buscarnos?&lt;br /&gt;-No, la que estaba desesperada era vuestra madre. Ella ahora se encuentra en Parías, no ha dejado de tocar ninguna puerta, hasta intervino el Vaticano. Os espera allí.&lt;br /&gt;-¿Nos vamos?&lt;br /&gt;-Si, mañana saldréis en un vuelo especial de Air France.&lt;br /&gt;-No me quiero ir, y mis cosas?&lt;br /&gt;- Alicia, calma. La casa fue incendiada. Se dice que fue un cortocircuito pero no hay pruebas ciertas. No queda nada. Lo siento.&lt;br /&gt;Mis cosas, ella siguió hablando, explicándome no se que cosas sobre lo que los militares decían, pero yo ya no la escuchaba. Me sentí atraída por el fuego en la chimenea. Las llamas se balanceaban unas contra otras, como si se mecieran juntas.&lt;br /&gt;Se había quemado todo, mis libros, mis discos. Mi vida. ¿No me quedaba nada? No podía ser.! ¿Porque?&lt;br /&gt;- Alicia, hay viene el embajador, quiere conocerte y hablar contigo.&lt;br /&gt;La curiosidad me volvió a la realidad, y solo atine a sonreír.&lt;br /&gt;-Mademoiselle, encantado, soy Ms. Alerou.&lt;br /&gt;-Hola, y gracias por ayudarnos.&lt;br /&gt;Me causo buena impresión. Era un hombre maduro, canoso de algo más de sesenta años, Me hizo acordar a mi abuelo. Lo sentí tan cariñosos al saludarme, como si lo conociera de toda la vida.&lt;br /&gt;-No faltaba más, estamos tratando de localizar a su madre, para que hable con ella, pero por la diferencia horaria existe algún impedimento, ya se solucionará. En París ya están avisados de que estáis bien. En cualquier momento podrás hablar con ella. ¿Y tu hermano?&lt;br /&gt;-Durmiendo en su cuarto.&lt;br /&gt;-Mademoiselle Elena, porque no sube a haber si el niño esta bien o necesita algo, yo quiero hablar un rato a solas con Alicia.&lt;br /&gt;-Bien, cualquier cosa me llaman.&lt;br /&gt;Nos quedamos solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Alicia, tienes que contarme lo que puedas recordar, habéis estado perdidos cinco días, nadie sabia nada de ninguno. La familia Blois que os encontró, vieron alejarse una camioneta militar del lugar luego de escuchar unos gritos. Necesitamos saber que paso.&lt;br /&gt;-Solo cinco días, tan poco tiempo. Me pareció una eternidad. Cuando estuvimos allí, perdí la sensación del tiempo y del espacio. No se donde estuve. Siempre con la cabeza encapuchada. Lo único que se es que había más gente, pues se escuchaban gritos y lamentos, llantos.&lt;br /&gt;Me estaba poniendo nerviosa y comencé a temblar.&lt;br /&gt;-Prefieres hablar ahora o en otro momento, no te quiero presionar.&lt;br /&gt;-No está bien, ahora está bien.&lt;br /&gt;Cuanto antes deje salir los demonios que tenia dentro mejor, pensé.&lt;br /&gt;Era preferible revivir los recuerdos cuando están frescos, así trato de recomponer mi mente pronto, para ver si consigo encontrar respuestas porque no se muy bien que paso.&lt;br /&gt;-Bueno, si estuvimos desaparecidos cinco días, que día es hoy.&lt;br /&gt;-Viernes.&lt;br /&gt;-Casi una semana. El sábado yo fui a la facultad como siempre. Es el castigo de los de 1er. Curso, que tienen matemáticas los sábados por la mañana. Pero trate de volver temprano, le prometí a Joaquín llevarlo al cine después de comer. Papa estaba ensayando una nueva obra, así que casi no aparecía por casa.&lt;br /&gt;-Sabes de que iba sobre lo que estaba escribiendo y donde ensayaba tu padre? Creemos que todo lo que os paso a vosotros se debió a eso.&lt;br /&gt;-Donde no, pero la obra trataba de amores entre una guerrillera del ERP y un general en activo. Eso si lo se, porque la leí. El tema no era muy feliz para lo que sucedía alrededor, por lo que ensayaba en casa de amigos, cambiando constantemente de dirección. Así que no se donde estuvo ese fin de semana. La verdad, es que estaba dispuesto a estrenarla aunque causar revuelo aquí o donde fuera. Su obra está muy reconocida en el exterior como usted sabrá. ¿Y él como está?&lt;br /&gt;-Bien, antes de partir dejo una persona encargada de buscarlos de la embajada de Canadá. Ella se puso en contacto con nosotros y tengo que reconocer que ha sido de mucha ayuda para encontrarlos a ustedes.&lt;br /&gt;-Dejemos a mi padre. Cuando volvimos del cine ya era de noche. Nos encontramos con una nota de nuestro vecino, de que nos pasáramos por su casa. Fui sola, Joaquín se quedo, pues quería ver un programa en la tele.&lt;br /&gt;El vecino me comento, que a la tarde estuvieron buscando a mi padre unos que eran o decían eran de la Federal. Como no encontraron a nadie, estuvieron haciendo preguntas por el barrio sobre él, nosotros, sobre quien nos visitaba, que hacíamos, etc. Dejaron el mensaje que volverían mas tarde. Me pidió que tuviéramos cuidado y que avisáramos a mi padre.&lt;br /&gt;-¿lo hiciste?&lt;br /&gt;-¿Qué, lo del cuidado o avisar a mi padre?&lt;br /&gt;-Lo segundo.&lt;br /&gt;-No, no sabia donde estaba, y en cuanto a cuidarnos creo que no.&lt;br /&gt;Estuvimos hablando con Joaquín sobre todo y decidimos quedarnos en casa por si volvían. Ya les diríamos que no sabíamos nada de papa, no queríamos ocultarnos.&lt;br /&gt;El domingo no se muy bien a que hora, Joaquín hacia los deberes para el cole y yo estaba planchando. Debía de ser de noche. Tocaron el timbre, pero no me dieron tiempo a abrir. Cuando dije ya va, de golpe sentí el estruendo de la puerta rota de una patada, un grupo de tipos todos vestidos de verde, con pasamontañas en la cabeza, con armas automáticas y gritando, entraron de repente. Yo me quede paralizada, con el cañón de un arma sobre mi frente.&lt;br /&gt;Un tipo gritaba preguntando donde estaba mi padre, otro entraba en el cuarto de Joaquín y le sacaba de los pelos. No se todo ocurrió de prisa, no se.&lt;br /&gt;-Calma, tomate tu tiempo. ¿Querés seguir?&lt;br /&gt;-Si, prefiero hablar de esto mientras el pequeño duerme, ya paso demasiado.&lt;br /&gt;Ya no tengo recuerdos coherentes. Todo es confuso de aquí en adelante. Escuche que alguien decía a mi espalda “nos llevamos a estos, seguro que saben algo” Me taparon los ojos y ataron mis manos. Nos arrastraron por la escalera a empujones. Me subieron a un camión o camioneta, lo se por la forma de subir, pero perdí el conocimiento pues me di contra algo en la cabeza, así que no se cuanto tiempo estuvimos ahí. Cuando desperté, no se donde estaba y nunca lo supe. Lo único que puedo decir que tenia pinta de sótano por la humedad que había ahí. Se sentía en el aire. Estaba sola. Me desesperé pensando en Joaquín, pero tenía tal dolor de cabeza del golpe que me había dado, que me volví a dormir.&lt;br /&gt;Me sobresaltaron los gritos de gente que no conocía y solo hacia preguntas, otros se los escuchaba llorar, otros pedía compasión, otros que no les pegaran mas. Era horrible. Era como estar en el infierno de Dante, sin estarlo. Posiblemente aquello era peor.&lt;br /&gt;Lo que más recuerdo era mi dolor de cabeza, todo me daba vueltas y la espalda sobre el piso húmedo ni la podía mover. No me podía levantar de ninguna manera, lo intente, pero no tenia fuerzas así que desistí, y me quede tirada en el piso. Recuerdo que me sentía con vértigo, como cuando uno se sube a una montaña rusa, que yo las odio. Era espantoso.&lt;br /&gt;Con el tiempo, todo se volvió silencio. Ni se cuanto tiempo paso. Intenté activar mis brazos dormidos por las ataduras, y mover algo mi cuerpo. Pero fue imposible. Lo único que daba vueltas era mi cerebro tratando de comprender donde estaba, quien eran esos hombres y que querían. ¿Dónde estaba Joaquín?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La charla con el embajador siguió mucho rato, pues cuando quise darme cuenta tuvo que volver a poner troncos en la chimenea pues se había casi apagado.&lt;br /&gt;-Sr. Alerou, nos es imposible comunicarnos con París, pero lo seguimos intentando. Tiene una llamada del Sr. Blois. ¿La atiende en su despacho?- dijo Mademoiselle Elena de repente.&lt;br /&gt;-Si, ahora voy. Alicia porque no tomas otro café, yo no tardo nada.&lt;br /&gt;-Gracias, no, estoy bien. Lo espero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quede sola en la salita, viendo quemar los troncos y pensando.&lt;br /&gt;El señor ese que le llama creo que era el que nos encontró. Durante todo el tiempo del infierno, recuerdo que nunca supe donde estaba el pobre de Joaquín. Pobre mi niño. Con solo doce años. Creo que le va a costar mucho olvidarse de esta. Estos hijos de p…con lo que nos tenían preparado para nuestra despedida. ¿Quien les meterá las ideas en el cuerpo? Las sacarán de algún best seller de moda o las verán en la tele.&lt;br /&gt;Me habían contado historias de lo que estaba pasando en la facultad pero nunca me las creí del todo. Hasta que no vives una cosa así. Hasta que no tienes la sensación que te van a matar y no sabes muy bien porque.&lt;br /&gt;Las patadas para que te muevas, de vuelta a subirse a un camión, el silencio y frió del campo, escucharlos decir que nos llevaban a un pelotón de fusilamiento.&lt;br /&gt;Y ni enterarte porque.&lt;br /&gt;Sentir que nos ponían contra una pared, que cargaban sus armas, que uno gritaba, “preparados, listos….” Y mi corazón casi paralizado. ¿Qué habrá pensado Joaquín?&lt;br /&gt;Recuerdo eso si, que lo único que escuche en un instante cuando pensaba que iba a sentir la muerte en mi cuerpo, el sollozo de Joaquín junto a mi. Y no le podía abrazar y menos hacer nada, de nada.&lt;br /&gt;Todo eso es una locura, por Dios.&lt;br /&gt;Y cuando todo lo dábamos por perdido, al grito de fuego el silencio.&lt;br /&gt;Los segundos y más silencio.&lt;br /&gt;Se que apreté los dientes contra mis labios como para soportar el inmenso dolor que se me avecinaba, el que me marcaría mi camino a la nada, pues tragué sangre.&lt;br /&gt;Y eso fue lo que sentía, nada.&lt;br /&gt;Y más silencio hasta que un coro de risas infames vino a mis oídos, una orden de irse y un aliento que sentí frente a mi, que se acercaba a mi oído para susurrarme “cuando veas a tu padre cuéntale lo que le espera si cae en nuestras manos”&lt;br /&gt;-Alicia, tu madre al teléfono. Ven por aquí.&lt;br /&gt;-Hola mama.. si ahora estamos bien. Esta gente nos ha ayudado mucho… Joaquín duerme, pero esta bien o eso creo… Mañana viajamos para allá. .. Ya tendremos mucho tiempo para hablar… Ahora estamos bien, en serio mama… pero todo esto no se lo deseo a nadie… y papa?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-8827486359598894334?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/8827486359598894334/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/02/desaparecidos-o-casi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/8827486359598894334'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/8827486359598894334'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2010/02/desaparecidos-o-casi.html' title='Desaparecidos o casi'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-5725749125699030640</id><published>2009-11-01T13:09:00.001+01:00</published><updated>2009-11-01T13:12:51.729+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La realidad a veces supera la ficción'/><title type='text'>Una carta de amor y una rosa</title><content type='html'>Recuerdo un día que volvía de la facultad, y un compañero que yo aun no concia, se subió al autobús que yo iba, me dio una carta y una rosa sin decir una palabra, bajándose en la siguiente parada, dejándome con la boca abierta de sorpresa y las mejillas rojas de vergüenza. Rondaba el año 1976.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le llamaban el “mesomaníaco” porque amaba las islas y todo lo que se refería a ellas. Comía pizza con mayonesa y  le gustan los móviles en el techo que daban vueltas con la  brisa que se colaba por las ventanas. Pero era un solitario. Siempre encerrado en su cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le tocó ir a estudiar en la universidad, sus padres sintieron alivio. Pensaron que el contacto con más gente le iba a hacer bien a su niño. Pero a él no le pasaba nada raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo era un soñador, y aun no había encontrado a esa gente especial que le llenara su vida. Para perder el tiempo con personas que no le aportaran nada a su vida, mejor solo con sus aficiones, las islas y los móviles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comenzó la facultad, le tocó clase lo sábados por la mañana. Cálculo matemático, que tostón pensaba cada mañana sabatina cuando se levantaba. En la segunda o tercera clase, no puedo precisar cuándo, ya conocía a todos sus compañeros. Por eso le extraño una joven nueva que se sentó debajo de la ventana. Entraba el sol durante toda la clase, y le aportaba una luz especial. No pudo parar de observarla. Amor a primera vista. No sabía si eran sus ojos, grandes y redondos, o su pelo lacio que caía sobre sus hombros, o su cálida sonrisa cuando el profesor hizo una broma y ella rio. Pero lo tenía claro, ella era la persona con quien quería pasar el resto de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para otra persona, esto podría parecer algo abrupto, pero para él, no. Su vida se regía por impulsos, y había tenido uno. Su corazón le decía que ella era esa persona que estaba esperando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paso de  toda la semana para volver a verla en la próxima clase, fue una tortura. No conocía en persona a mucha gente, como para que alguien le dijera quien era. Así que intentó idear un plan para poder conocerla. El próximo sábado llegó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó para ir a clase. Era tal la tormenta que caía, que protección civil, había recomendado el cierre de lugares públicos por posibles inundaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía ser. Esto era el fin del mundo. No vería de nuevo esa semana a su amada. Pero su plan era tan especial, que podía esperar una semana más. La siguiente semana pasó, con ansiedad, pero llego el esperado sábado con un sol que dañaba la vista.&lt;br /&gt;Al llegar a clase se sentó en un rincón del final del aula para poder verla llegar. Unos minutos antes de que apareciera el profesor, entró ella, e iluminó la clase para él. Antes de su entrada, de su rincón del fondo, él veía oscuridad, ahora todo tenía color. Ni se dio cuenta de las casi 4 horas de clase, ni escucho a nadie, solo la veía a ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salieron, intentó acercarse sin ser visto. La siguió hasta la parada del autobús. De dirección contraria a la que él iba a su casa, pero estaba decidido a no pasar más inadvertido para ella. Hizo la cola, pago su billete y subió detrás de ella. &lt;br /&gt;Ella distraída se sentó en la mitad. El autobús no estaba lleno. El se quedó de pie, mientras el motor arrancaba. Sacó de una bolsa una rosa y una carta. Se acercó a ella, le pidió disculpas, le dio la carta y la rosa, le sonrió a la chica sorprendida, se dio vuelta, se acercó al conductor que había parado en un semáforo, le dijo si podía bajar que se había olvidado algo, se bajo  y salió corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica, se quedó boquiabierta sin saber muy bien que había sido eso. Roja como un tomate por la vergüenza, no sabía que hacer, paralizada. La gente a su alrededor que habían visto la escena, sonreían como diciendo “que bonito es el amor”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que ellos no sabían, era que los dos no se conocían, que ninguno sabía el nombre o el  teléfono del otro. Que en la carta que le dejo él, solo había un poema, sin firma, sin datos.  No sabían, que ella no volvería a la facultad porque ese había sido su último día, solo estaba de intercambio. Vivía en otro país, y otra ciudad. No sabían, que en ese momento, un corazón se había comenzado a romper sin saberlo,  porque nunca más la volvería a ver. No sabían  que un chico que se había tenido valor  a decirle “te quiero” a una desconocida, volvería a ser ese chico solitario que le gustaba la pizza con mayonesa. No sabían que a veces el “amor no es bonito”. Sin saber todo esto, igual seguían sonriendo al pensar en la escena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-5725749125699030640?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/5725749125699030640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/11/una-carta-de-amor-y-una-rosa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5725749125699030640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5725749125699030640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/11/una-carta-de-amor-y-una-rosa.html' title='Una carta de amor y una rosa'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-3201196873880294671</id><published>2009-08-04T18:43:00.002+02:00</published><updated>2009-08-04T18:44:55.637+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuentos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El bigote de Don Cesar</title><content type='html'>Recuerdo el súper bigote de mi papá. Era su signo de identidad en su juventud. Se lo cortó cuando yo tenía  1 año pues lloraba cuando me daba un beso. Con 70 años se lo dejo nuevamente. Pero ya no era lo que era. Estaba todo canoso. Le duró solo dos semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La barbearía del barrio, era una de esos locales con ambiente antiguo. Un sillón de barbero, de cuerina verde, herrajes cromados, un pequeño apoya cabeza donde los clientes se dejaban estar, dos apoya brazos que conjuntaban con otros tantos para los  pies, de metal  labrado,  en la parte inferior. El sillón giraba sobre su eje, así el señor barbero podía hacer mejor su trabajo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno se sentaba  en el sillón, y miraba la  barbería, notaba un gran espejo, que irradiaba la imagen del cliente cuando esperaba al barbero, una pequeña mesa, llena de tijeras de distintas formas y tamaños, peines y un cepillo, que era el juguete preferido del gato que paseaba a sus anchas por el local. Eso sí, cuando el barbero no lo veía y lo podía pillar. Durante el día, sentado encima de una silla, donde otros clientes esperaban que les atendieran si la barbería estaba llena, el gato miraba el cepillo a todas horas, como perdiendo el tiempo hasta que llegara la hora de jugar con su juguete preferido. Era suave y lo usaban para limpiar de pelos los cuellos de los clientes una vez que les habían cortado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las paredes estaban llenas de cuadros de fotos en blanco y negro, de una diversidad de temas. La hija del barbero, le gustaba la fotografía, y las paredes de la barbería, eran el único sitio donde aun no se habían llenado de toda su casa. Pero le quedaba poco.&lt;br /&gt;Había también un pequeño escritorio, que tenía la caja registradora y  poco más. Un gran ventanal, dejaba entrar la luz natural y sobre todo el sol. Fuera en el porche del local, un par de sillas servían para dejar pasar el tiempo, cuando los clientes no acudían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Cesar, llegó a la barbería.  Saludó a los parroquianos, y se sentó en el sillón con su amplia sonrisa. El barbero le preguntó “lo de siempre Don Cesar?”, como si supiera la respuesta de antemano. Por eso se sorprendió cuando le dijo que no, que había ido a afeitarse el bigote.&lt;br /&gt;Todo el mundo, al escuchar la voz grave y fuerte de Don Cesar  levantó la cabeza como incrédulos. &lt;br /&gt;Como cortarse el bigote? Si lleva años con él. Es su seña de identidad.  Pero Don Cesar estaba decidido, por un abrazo y un beso de su niña, haría lo que fuera. Y lo hizo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-3201196873880294671?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/3201196873880294671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/08/el-bigote-de-don-cesar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/3201196873880294671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/3201196873880294671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/08/el-bigote-de-don-cesar.html' title='El bigote de Don Cesar'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-523647379524664034</id><published>2009-04-15T21:01:00.001+02:00</published><updated>2009-04-15T21:03:13.915+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><title type='text'>Recuerdo de un ídolo de juventud</title><content type='html'>Recuerdo la segunda raqueta de tenis que tuve. Porque la primera y con la cual aprendí, era la de mi padre, que era de madera con una especie de escuadra de madera que se ajustaba con unas mariposas metálicas para que no se deformara.  La segunda era una Wilson mod. Stand Smith.  L funda era de plástico y yo la tenia con la firma de Guillermo Vilas, que se entrenaba para jugar el abierto de EEUU en las pistas rápidas donde yo jugaba. Aun la conservo en la casa de mi madre, la firma de bolígrafo ya desapareció, solo tengo su recuerdo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La niña se quedaba mirando a través de valla de alambre de la pista central, día tras día. Era su ídolo que se entrenaba para un gran slam. Lo veía todos los días, queriendo aprender o soñando que algún día haría lo mismo que él. Recorrería el mundo de torneo en torneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ella era muy pequeña,  y siempre miraba de lejos. Los otros más grandes no la dejaban acercarse. Un día, que descargó agua de repente una nube distraída que pasaba por ahí, hizo que todos los que estaban mirando corrieran a resguardarse. Ella se buscó un lugarcito debajo de una sombrilla cercana, y se quedó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nube se alió con ella, pensaría luego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente paro de llover, y su ídolo se quedo en la puerta como mirando para arriba y pensando “me voy o sigo entrenando, ya no llueve”.  En ese instante ella vio su oportunidad. No había nadie entre su ídolo y ella. Corrió y se acercó con la funda de su raqueta para que dejar estampada su firma, cosa que hizo. Desde ese instante, esa firma fue un talismán que le daba fuerza  para imitarlo y ser la mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le duró solo unos años, luego le regalaron unos patines."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-523647379524664034?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/523647379524664034/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/04/recuerdo-de-un-idolo-de-juventud.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/523647379524664034'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/523647379524664034'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/04/recuerdo-de-un-idolo-de-juventud.html' title='Recuerdo de un ídolo de juventud'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-7145336830786947789</id><published>2009-03-08T11:00:00.000+01:00</published><updated>2009-03-08T11:49:12.833+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que no mata engorda'/><title type='text'>Zelie y yo</title><content type='html'>Recuerdo como entrenaban para perros guias a los labradores, donde los mios jugaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que way! Ya termina el curso, pronto me llevaran a mi nueva casa. Espero que me lo pase tan bien como con Francisco y Fernando. Todo fue de diez, super bien. Aunque lo último ha sido lo más duro, pero lo necesitaba. Los chicos me malcriaron mucho el año que he estado con ellos. Necesitaba poner orden en mi vida. Las salidas a jugar al parque, las idas de juerga nocturna, aunque reconozco que a veces me quedaba afuera, me agotaban pero como me divertía. Al ser pequeña, estar siempre acompañada recibiendo mimos y sentir que se preocupan por uno, es fantástico. Tantos como yo, deambulan por la calle mendigando un poco de algo que llevarse a la boca. La situación general esta dura. Lo único que no me gustaba era las tiradas a la bañera para sacarme la mugre, y en especial al limpiarme las orejas, que rollo. Se que era el precio que tenía que pagar por poder dormir con ellos en su cuarto, sino hubiera estado condenada a la terraza.&lt;br /&gt;Con María ha sido otra cosa. Me lo he pasado  bien, pero me  regañaba mucho al no hacer las cosas como ella quería. Se que tenia razón, pero a veces me costaba entenderla y con eso que me ponía en la espalda que picaba, no se podía. Comprendo, quiso que aprendiera a ser responsable, pero a mi me va la juerga. Lo sigo intentando quizás con el tiempo lo consiga. Eso si, al hacer las cosas correctamente, me premiaba con mi comida preferida, los dulces. Dicen que son malos para mi vista pero  sabia que me pierdo por ellos. Al final, termine haciéndole caso, pues es mejor la recompensa que el castigo, aunque a veces todavía me despiste un poquito.  Siempre se consigue, con nosotros, todo por el estomago, aunque una caricia detrás de la oreja y escuchar “muy bien” ayuda un montón a mantener la atención en alto para aprender más.&lt;br /&gt;Estoy ansiosa, me falta solo días para ir a mi casa definitiva. Bueno eso espero. Un poquito de miedo tengo, y si no me quieren, que hago. Mi madre me inculco a mis hermanos y a mi, que estábamos destinados  a cuidar de alguien que  nos necesitara, siendo responsables antes estas personas, y guardando una conducta acorde con nuestra misión de perros guías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-María, crees que esta perra tiene concluido su entrenamiento - dijo el jefe.&lt;br /&gt;-Sí, me gustaría comenzar con la parte de adaptación a su nuevo amo lo antes posibles, a quien va asignada?&lt;br /&gt;-A un niña, no es ciega totalmente, o eso creemos pues no habla, tiene cierto grado de autismo, y al ser pequeña es difícil decirlo con certeza. Su nombre es Zelie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una niña, que bien. Quizás lleve una vida más tranquila que con los golfos de los doble F. Recuerdo que cuando su primita venía de visita también me lo pasaba way. Veremos cuando venga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día señalado llegó para todos. Zelie apareció acompañada por sus padres. La primera impresión parecía buena. La entrenadora de la labradora de pelo claro, que todavía no tenía nombre, pues eso se lo dejaban a libre elección de su amo si se la quedaba, se alegro al ver a su discípula feliz moviendo el rabo. Le había gustado la niña o eso parecía. Todo dependía de como se entendiera. A veces meses de duro entrenamiento con estos se desvanecía en un instante porque perro y amo no se adaptaban. Todo hacia creer que esto no sucedería esta vez.&lt;br /&gt;Zelie se detuvo. la perra se le acerco y se echo junto a ella. La niña se movió instintivamente al sentir el contacto de sus piernas con el pelo del animal. Y cosa curiosa para los que observaban, unos instantes se quedo quieta, y luego se sentó junto al animal. Sus dedos comenzaron a moverse sobre este sin tocarlo, descifrando su figura a través de su energía, después se posaron sobre su cabeza y con un suave movimiento iban de una oreja a otra. La niña sonrió. Daban la impresión de conocerse de toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta. Como acaricia en las orejas..MMM. SI este es el premio por cuidarla, la misión estará cumplida. Pondré todo mi empeño en ello, por una simple caricia como esta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer contacto entre ambas fue gratificante para todos. Ahora tendría que volver todos los días durante quince, para que las dos aprendieran a ser una. Una dependía de la otra y viceversa, eso se debía practicar. El problema estaba que Zelie no hablaba. Nunca lo había hecho. No sabían si lo podría hacer. Los médicos no encontraban razón clínica para ello. Esto en un principio era un impedimento, se necesitaba del sonido de la orden para que el perro respondiera. Nadie sabia que podría suceder. La duda no iba a durar mucho. La necesidad de alguien que ayudara a Zelie era imperiosa, si lo de la perra no funcionaba, se debería saber pronto para encontrar otra solución.&lt;br /&gt;Los primeros ejercicios de contacto eran en la pista de entrenamiento. Consistían solo en que el invidente se acostumbrara a aceptar las indicaciones del perro al caminar, que confiara en él cuando le indicara algo. A la perra la inscribieron con el nombre de Laika. La preparación con su arnés fue temprano, antes de su primera comida matinal, pues había pasado varios días sin entrenamiento y algunos ejercicios los debía hacer antes sola.&lt;br /&gt;Laika estaba nerviosa. Esperaba sentada sobre sus patas traseras con el torso erguido, moviendo la cabeza atenta a todo detalle a su alrededor, esperando ansiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola Laika!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase tomo por sorpresa, a la perra, no sabía de donde venía. Se dio la vuelta y se encontró con unos enormes ojos azules que parecían verla, y una sonrisa cálida que mato su angustia al instante. Era Zelie,.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola. pero no era que no hablabas. Ayer escuche a tus padres con María y decían que no te comunicabas. Y como es que hablas conmigo, yo soy un perro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno para hablar hay que tener algo que decir. Hasta que te conocí el otro día no tenia nada. Cuando acaricie tu pelo, suave, recién lavado, sentí tu calor, me dieron ganas de decirte que eras a quien yo buscaba. Pero pensé, es un perro. Siempre he escuchado decir que con los animales no se habla, no pueden. Yo hablo con mis plantas, tienen nombres y también me contestan a su manera. Ayer, cuando las regaba se me ocurrió que pasaría si lo intentaba contigo. Y aquí estoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que way, en serio?. Como mola. Así tenemos nuestro secreto y nadie se entera. Pero y mis colegas, también te escuchan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No solo tu y yo. Creo que tengo una habilidad que los demás no desarrollan, comunicarme con las cosas que quiero, como no puedo hacerlo con mi vista lo hago con mi mente y mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María, veía la escena desde unos metros de distancia. Sabia que algo pasaba pero no entendía muy bien que. aunque esto no le importó. La perra junto a la niña, moviendo su rabo de alegría. Zelie acariciándola y sonriendo a todo momento, agachada con las rodillas en el suelo, para que su cabeza estuviera a la altura de la de  Laika. Caricia va, caricia viene. las dos formando una sola. La energía que irradiaban la llenaba de felicidad. Se daba cuenta que su trabajo se había cumplido. Otro ciego ya tenía su perro guía. No necesitaba más, la práctica le decía que todo funcionaria sobre ruedas..&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-7145336830786947789?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/7145336830786947789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/zelie-y-yo-que-way-ya-termina-el-curso.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/7145336830786947789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/7145336830786947789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/zelie-y-yo-que-way-ya-termina-el-curso.html' title='Zelie y yo'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-8811919709809855895</id><published>2009-03-01T21:50:00.007+01:00</published><updated>2009-03-01T22:03:48.664+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La realidad a veces supera la ficción'/><title type='text'>El café de los domingos de lluvia</title><content type='html'>Recuerdo a mi profesor de Diseño 4, aunque no su nombre. Nos unía una relación muy especial, Me enseño una costumbre, las mañanas de domingo con lluvia, se levantaba temprano y se iba a desayunar a la Biela en Buenos Aires, leyendo el periódico detrás de sus ventanas. Yo le acompañe varios domingos de lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_SQVpnWMOhLc/Sar2_flcbAI/AAAAAAAAAiU/O2eldrpK0yY/s1600-h/La+Biela+1+(chica).jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 232px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_SQVpnWMOhLc/Sar2_flcbAI/AAAAAAAAAiU/O2eldrpK0yY/s400/La+Biela+1+(chica).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5308326681480293378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He intentado recordar su nombre, pero no he podido. Lo que si recuerdo es que era un tío guapo, y que me caía muy bien. Desde el primer día, tuvimos algo especial. Para él era su alumna más aventajada. Nunca llegamos a nada, solo era algo platónico. Pero nunca le he olvidado. &lt;br /&gt;Vivía del otro lado de la ciudad con respecto a donde yo vivía, pero igual me llamaba los domingos de lluvia para ir a desayunar a la Biela. Ocupa un lugar especial en mis recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Biela para su pausa porque cada personaje que ingresaba, el célebre —un intelectual, político o artista— o el ignoto —un turista; una anciana con su dama de compañía; un grupo de amigos que hablaban de los viejos tiempos y del político sentado en la mesa sobre Quintana; el estacionador de autos vestido de tanguero, sin historia, sin pasado para aquel que lo observaba entrar— tenía allí un "Partenón" para detenerse en sus cavilaciones o en su búsqueda de sosiego.&lt;br /&gt;Sus pensamientos la llevaron a ese bar, que era, también para ella, el lugar adecuado para analizar las imágenes y sentimientos que se encontraban dispersos en su mente, que la alborotaban. Entró de manera apresurada, la puerta de vidrio y madera se cerró, y a sus espaldas quedó la calle Quintana. Sintió que allí todo avanzaba con otros tiempos y un toque, casi mágico, puso freno a sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Autora: Elizabeth Cicoria)&lt;/span&gt;"&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-8811919709809855895?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/8811919709809855895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/03/el-cafe-de-los-domingos-de-lluvia.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/8811919709809855895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/8811919709809855895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/03/el-cafe-de-los-domingos-de-lluvia.html' title='El café de los domingos de lluvia'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SQVpnWMOhLc/Sar2_flcbAI/AAAAAAAAAiU/O2eldrpK0yY/s72-c/La+Biela+1+(chica).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-4580711329793614958</id><published>2009-02-16T20:33:00.002+01:00</published><updated>2009-02-16T20:50:56.973+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La realidad a veces supera la ficción'/><title type='text'>Nunca hay vacaciones soñadas</title><content type='html'>- Me acuerdo de la impresión que me causo llamar a un número de teléfono y que del contestador saliera la voz de alguien que se había ido para siempre el día anterior de mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente sintió un escalofrió que le recorrió la espalda. Se sorprendió bastante. &lt;br /&gt;Estaba en  una playa inmensa, pasando sus vacaciones en la isla de sus sueños, relajado,  sin pensar en nada especial. ¿A qué venia eso ahora?&lt;br /&gt;Se levanto de un salto de la tumbona. Estaba seguro que algo había pasado, lo sentía, pero que.&lt;br /&gt;No tenía su móvil a mano, era de locos querer desconectar del mundo e irse de vacaciones con el teléfono. Igualmente estaba tan lejos de casa que no hubiera tenido cobertura. &lt;br /&gt;Decidió volver al hotel. &lt;br /&gt;-Es lo mejor, debo llamar a casa, algo paso- pensó mientras recogía sus tesoros en vacaciones, un buen libro, el discman con su música preferida y la toalla.&lt;br /&gt;No necesitaba nada más. Tenía pocos días libres al año,  cuando lograba irse lejos no llevaba muchas cosas en la maleta. Varios libros que devoraba sin cesar, muchos cd con mp3 y la ropa justa para que el peso de la maleta no le tuerza la espalda.&lt;br /&gt;Con los años, cada vez que viajaba llevaba menos cosas sobre todo ropa. Se había dado cuenta que al volver había usado solo la mitad o menos.&lt;br /&gt;Se sintió bastante incomodo toda la caminata de regreso. No dejaba de darle vueltas a la cabeza sin llegar a ninguna conclusión coherente de porque había tenido ese presentimiento. &lt;br /&gt;Antes de ir a su habitación consulto en la recepción  como llamar al extranjero. El conserje le pregunto donde, recordándole la diferencia horaria. &lt;br /&gt;Tenia razón, allá todo el mundo estaría durmiendo. Debería esperar para llamar a una hora decente. Si lo hacia en ese momento,  solo encontraría incoherencias de respuestas. &lt;br /&gt;Sabia lo que era que le despertaran a uno en la madrugada, costaba bastante volver a la realidad y tener una conversación fluida estando totalmente dormido. Esperaría unas horas.&lt;br /&gt;De repente se le ocurrió leer su correo electrónico, si había pasado algo seguro que alguien le escribió.&lt;br /&gt;Ya había pasado más veces. Vivía tan lejos de su casa familiar que  todas las malas como las buenas noticias de los últimos años,  se las había enterado por el correo electrónico. No le gustaba mucho esto, pero ya se resignaba a ello. Creía fervientemente que para mucho en su familia, bastantes parcos por lo general, les resultaba más fácil escribir tres líneas en un correo que hablar por teléfono.&lt;br /&gt;Consulto sobre esta posibilidad, comprobando que el único del hotel que tenia acceso a Internet era el director, aunque en ese momento estaba en una reunión en el pueblo.&lt;br /&gt;Explico su problema, aunque no dijo que era un presentimiento, para que le prestaran el ordenador de la dirección.&lt;br /&gt;-Porque no va a almorzar, en cuanto vuelva el director le aviso, seguro le deja ver el correo en su ordenador- le dijo el conserje.&lt;br /&gt;- Bien, estaré en la terraza.-&lt;br /&gt;Ahora no hacia nada más. No tenía mucha hambre, pero acepto la sugerencia dirigiéndose fuera.&lt;br /&gt;No se sentía bien, estaba incomodo pero intento relajarse tomando un zumo y viendo su  paisaje  soñado. &lt;br /&gt;Al rato, apareció el conserje para llevarlo a la oficina del director,  había vuelto.&lt;br /&gt;Amablemente le hicieron pasar al despacho privado, le dejaron sentarse frente al ordenador  ofreciéndole su ayuda, por si no sabía usarlo muy bien.&lt;br /&gt;Con una sonrisa la descarto, comenzando a teclear su dirección para acceder a su webmail.&lt;br /&gt;El director cortésmente hizo una señal al conserje para que se retirara, caminando al otro extremo de la oficina para dejarle solo con su correo.&lt;br /&gt;El corazón le latía aceleradamente, el correo se tomaba su tiempo para abrirse. &lt;br /&gt;Cuando hubo bajado todo, comenzó a leer los encabezados a ver que había. Publicidad, una reunión anulada, chistes de los amigos, etc.  etc. Lo mismo de siempre, basura. &lt;br /&gt;De repente lo vio, un mail de su sobrina desde USA.&lt;br /&gt;Se quedo paralizado, ella sabia que se iba de vacaciones, si le escribía era porque había pasado algo. No lo terminaba de abrir. &lt;br /&gt;Se apoyo contra el respaldo de la silla resoplando. El director volvió la cabeza preguntando si estaba todo bien.&lt;br /&gt;Su respuesta fue seca, - si, si, gracias- y volvió a acercarse al teclado para leer ese correo.&lt;br /&gt;Tomo coraje y le abrió. Su cara se iba descomponiendo mientras leía.&lt;br /&gt;-¿Malas noticias?- Pregunto el director que le observaba de lejos preocupado.&lt;br /&gt;Suspiro, apagando el ordenador, le contesto que si, pero no le dijo mas nada, no podía hablar.&lt;br /&gt;El director se acerco, le hizo un gesto cariñoso ofreciéndole su ayuda si la necesitaba. Le pareció sincero, pero la rechazo con una sonrisa forzada, le dio las gracias por todo y salio para su habitación.&lt;br /&gt;Tres líneas habían confirmado sus temores, su tía preferida Elvira, su segunda madre como la llamaba, con un cáncer terminal de pulmón, había tenido una crisis y luego de dos días en el hospital con respiración asistida, fallecía.&lt;br /&gt;Lo único que la distancia le permitía en ese momento era llorar y lo haría a solas en su habitación. Las vacaciones soñadas habían terminado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-4580711329793614958?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/4580711329793614958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/02/nunca-hay-vacaciones-sonadas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/4580711329793614958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/4580711329793614958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/02/nunca-hay-vacaciones-sonadas.html' title='Nunca hay vacaciones soñadas'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-5987735040384489542</id><published>2009-02-15T12:51:00.001+01:00</published><updated>2009-02-15T12:52:35.510+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que no mata engorda'/><title type='text'>La ciudad que embulle</title><content type='html'>Recuerdo mi año sabático frustrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya nada me ataba. Estaba cansada. Dispuse poner agua de por medio, de mi vida rutinaria por un año. Preparé una maleta y un bolso. Lo justo para tres meses en una ciudad, y el resto en la ciudad luz, Paris. Pero como dice el vulgo, “el hombre propone y Dios dispone”.&lt;br /&gt;París nunca llego. La ciudad intermedia me embulló apenas arribé. No me dejó partir más. &lt;br /&gt;Ya han pasado 20 años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-5987735040384489542?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/5987735040384489542/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/02/la-ciudad-que-embulle.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5987735040384489542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5987735040384489542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/02/la-ciudad-que-embulle.html' title='La ciudad que embulle'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-8353620909961020447</id><published>2009-01-21T19:15:00.001+01:00</published><updated>2009-01-21T19:17:47.805+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La realidad a veces supera la ficción'/><title type='text'>Amelia y su cuaderno</title><content type='html'>Me acuerdo de los veranos de pequeña en la casa de mis abuelos maternos, y del luna lunera de los cuentos..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su nombre era Amelia Garcia Soler. La menor de cuatro hermanos y única mujer de la familia, en su generación. Que significaba esto en su vida, que todas sus tías habían deseado tener niñas, pero no, todos varones. Por lo que nuestra Amelia era la consentida de la casa en todos los aspectos. Ella ya tenía cerca de una veintena de años. Nunca se había sentido especial en nada con respecto a sus hermanos o primos. Pero ellos no lo veían así y quizás tenían razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida, hasta el momento, transcurría tranquila. Con sobresaltos rítmicos de vez en cuando, pero nada grave. Ahora vivía sola. Desde hace pocos años. Le había costado mucho independizarse. Era la pequeña de la casa y aunque disfrutaba de mucha libertad no era para que viviera sola sin estar casada. Eso venia de donde vivía y su educación. Su ciudad no era muy grande. Por su lugar geográfico, solo se podía llegar a ella en barco, hasta bien entrados los setentas estuvo aislada del resto del continente. Hasta que a un alcalde avispado se le ocurrió hacer un túnel subfluvial que los conectara con sus vecinos y con el progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos a nuestra Amelia. Era una chica de aspecto corriente. De mediana estatura, tez blanca, ojos castaños claros y color de pelo cambiante con su estado de ánimo. Siempre había sido una buena estudiante. Y como las mujeres de su generación no todas estudiaban carreras universitarias, ella pudo convencer fácilmente a sus padres para estudiar Bellas Artes. Pues sería cómodo de compatibilizar si se casaba joven, con las tareas del hogar. Pobres ilusos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente se dedicaba a la pintura, aunque no le daba para comer. Para los menesteres prosaicos hacia un poco de todo, cuidar niños, ser secretaria, trabajar en un estudio de arquitectos como dibujantes, como en el presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella buscaba temas para sus cuadros en sus recuerdos. En este momento pasaba por una etapa muy sentimental. De sus abuelos tenía los mejores recuerdos y a ellos hacia referencia mental continuamente como fuente de inspiración, los cuales guardaba en una vieja libreta que la acompañaba constantemente en su mochila y que sacaba cuando algo se le venia a la cabeza aunque andara montada en el autobús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día estando en la playa tomando el sol, en un caluroso día de Julio, escribió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Mis abuelos tenían una casa grande cerca de la barranca al río. A ese río grande y bravo que transcurría con su color marrón por todo el horizonte. A veces me sentaba en un banco del parque para poder mirar el atardecer. Y observaba como el sol cambiaba de color de a poco hasta llegar a llenar de un rojo cálido e intenso todo el cielo para esconderse luego por el horizonte. El contorno de las islas sobre el río y sus árboles perdían lentamente su nitidez. Sus hojas se unían unas con unas, como si se disolvieran en su copa y esta con el tronco, y este con su vecino y así hasta que todo era un perfil de algo que se sabía que era vegetación aunque se convertía en una mancha más de ese atardecer." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Se empezaba a escuchar a los grillos anunciando la llegada de la noche. Noches de verano cálidas, húmedas, pero con una brisa que nos traía el olor a azar o a césped recién regado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amelia escribía y bocetaba sus recuerdos en su viejo cuaderno, y si bien había visto muchos atardeceres, ninguno eran como aquellos. Ella de pequeña iba a pasar todos los veranos  con ellos a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Su casa era típica construcción de los años treinta, estilo de la región. Con un puerta cancel de hierro negro, hasta que no fui al colegio no puede abrir por su peso. Había un zaguán con cuatro peldaños, con pisos de mármoles con dibujos geométricos. Al entrar  un hall redondo que daban 3 habitaciones. Una el santuario de mi abuelo su escritorio. Casi prohibido para mí."&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;"En el hall destacaba un espejo de piso a techo con un fresco en la parte superior estilo clásico. Los sillones de recibir con apoya brazos de madera y tela roja con flores. Y el piso seguía con dibujos. Luego se pasaba por un puerta con vidrios de colores al primer patio, donde mi abuela cuidaba sus helechos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El patio tenia un alero de chapa con una columna metálica que lo sostenía y un banco debajo de él. Cuando llovía era fascinante sentarse en él a tomar el fresco de la brisa que levantaba la lluvia."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Luego de cruzarlo se llegaba al estar-comedor con las cocina a un costado que sufrió de verano en verano sucesivos cambios que alteraban su fisonomía. Todo el ambiente tenia mucha claridad pues un gran ventanal dejaba ver el segundo patio y el final del terreno." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Al costado de ese ventanal se acomodaba la silla hamaca de mi abuelo que se sentaba en ella a leer el diario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya hace bastantes años que se vendió esa casa pero aún la recordaba como si hubiera estado ayer. Esta etapa de su vida la marcaba de forma importante. &lt;br /&gt;A veces, sentía un dolor intenso en el pecho al revivir estos recuerdos, pues los perdió siendo ella muy joven, en especial a su abuelo, y hasta que no paso la llamada edad del pavo no comprendió lo que significo en su vida. Y si alguna vez tenía un hijo el pondría su nombre, Juan José.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando llegaba la tarde nos sentábamos con él y mi abuela en el patio. Luego de un día de pileta, sol y diversiones. Luego de cenar y cuando lo único que nos quedaba era dormir. En vez de prender la tele nos sentábamos con ellos a que nos contaran historias. La que mejor lo hacía era mi abuela. Casi siempre se relacionaban con la familia y su pasado. De como vivían en el campo en el siglo pasado y sus costumbres. De como aprendieron a defenderse de los indios que llegaban en malones haciendo tropelías y para que no atacaran la casa que era cerrada con postigones y apagadas las luces para que pareciera que no había nadie. Se dejaban unos barriles de ron y unas vacas afuera para que se entretuvieran con eso y no hicieran daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces hablábamos de las estrellas y la luna. Buscábamos luceros que caían y pedíamos un deseo." Siempre se preguntó de donde le venia el gusto por la luna y con el tiempo se dio cuenta que por los cuentos de su abuela. Aún recordaba un verso que les enseño -Luna Lunera cascabelera, siete pollitos y una ternera- No tiene ningún significado, pero le divertía siempre rememorarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuento año a año fueron los mismos, pero en la repetición esta el recuerdo. Ella crecía y pedía más historias. Le contaban sobre ese campo grande y llano, que se perdía con la mirada detrás del horizonte.  De la casa grande, de como se criaban vacas. Del tren que juntaba a todos y los llevaba a la capital de vacaciones. De como el Bisabuelo dono parte de su tierra para que se construyera un pueblo que lleva su apellido.  Historias que sintetizan sus raíces y que atesoraba en su corazón. Y ahora que estaba lejos de aquello, Amelia sentía que tenía una pasado sólido y con historia, y en ella se encontraba la fuerza que emanaba para formar un futuro igual o mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo había cambiado el entorno. Y si alguna vez hubo algún antepasado que cruzo el mar a esa tierra para darle otro sentido a su vida, ella  hizo lo mismo en dirección contraria.&lt;br /&gt;Por sus estudios tuvo que cambiar de ciudad, y cruzando al continente se fue a vivir sola al mismo pequeño apartamento que desde entonces tenía. Estaba acostumbrada a las mudanzas, por el trabajo de su padre realizaron varias.  Ha vivido con su familia en muchos lados y sabía que era su destino vivir sola en otros tantos, aunque por ahora solo la separaba unos cientos de kilómetros de su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le encantaba ver lugares nuevos. Descubrir sus aromas, sus colores, su gente sus costumbres. La volvía loca desplazarse, caminar, encontrar sitios. Quizás lo aprendió de los viajes con sus padres. Una sana costumbre para aprender - pensaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ellos y sus hermanos tomaban el coche todos los fines de semana, vivieran donde vivieran, se dedicaban a pasear. En estos momentos si bien no podía hacerlo en cuatro ruedas, pues no tenía coche, lo realizaba en cualquier medio de locomoción que correspondiera con la distancia a recorrer y el tiempo disponible, Eso si, siempre con su viejo cuaderno, sus lápices y sus ojos bien abiertos y atentos para que no se le escapara ni el más mínimo detalle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-8353620909961020447?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/8353620909961020447/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/amelia-y-su-cuaderno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/8353620909961020447'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/8353620909961020447'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/amelia-y-su-cuaderno.html' title='Amelia y su cuaderno'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-5106268223143394320</id><published>2009-01-13T18:16:00.005+01:00</published><updated>2009-01-13T18:20:00.398+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La realidad a veces supera la ficción'/><title type='text'>Un perfil distinto</title><content type='html'>Recuerdo la cantidad de monos sueltos que hay en las ciudades de la India.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hola soy  Aarushi. Trabajo para el ayuntamiento de Jaipur, en el estado de Rajasthan en la India. En realidad soy un empleado público del gobierno, que me ha trasladado a esta ciudad.&lt;br /&gt;Soy el Atrapamonos en jefe de la ciudad. Usted se preguntará que es eso. Es simple, tengo el encargo de atrapar los monos sueltos cuando se convierten en un problema  para la ciudad o porque estén enfermos. Se les reeduca, reubica o cura y luego o se les libera por la ciudad nuevamente o se los lleva a un zoo. &lt;br /&gt;Los monos están sueltos por las calles libremente. Usan los templos y sus jardines para vivir. Ahí los humanos no les molestan, aunque se toleran, los problemas surgen cuando los monos salen de sus refugios para buscar comida. Mi trabajo me lleva a estar todo el día en la calle. &lt;br /&gt;Los monos se juntan en lo que nosotros llamamos clanes. Hay un jefe y los demás. A veces tener problemas con este, puede bastar para que todos los demás monos rechacen a alguien. Básicamente yo intervengo para que esto no suceda. Se debe mantener la paz entre los distintos clanes, sino la ciudad sería un caos como lo que pasó hace dos años. Dos de los más numerosos se pelearon por una hembra un sábado por la mañana en plena plaza del mercado. Armaron tal  batalla campal que cuando se calmaron la gente de la ciudad se quejo y bastante.&lt;br /&gt;Tuvimos que emplearnos a fondo para atrapar a todos los especímenes de los clanes para dejar las calles vacías de ellos por un tiempo. A los que pudimos coger  los llevamos a la reserva del sur de la ciudad. Los que no se dejaron, se escondieron en los templos como si comprendieran que si salían le pillarían.&lt;br /&gt;La paz en la ciudad estuvo garantizada por un tiempo, pero piense que por mucho.&lt;br /&gt;Pues esta es mi vida. Y busco pareja para compartirla. Te interesa? Escríbeme un mail a….” &lt;br /&gt;(Extracto de un perfil de una página de contactos)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-5106268223143394320?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/5106268223143394320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/un-perfil-distinto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5106268223143394320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/5106268223143394320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/un-perfil-distinto.html' title='Un perfil distinto'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-1056826931092602439</id><published>2009-01-05T10:00:00.000+01:00</published><updated>2009-01-05T10:00:05.745+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La realidad a veces supera la ficción'/><title type='text'>Directo a diciembre? y una mierda...</title><content type='html'>Me acuerdo en cuarto año del bachiller, que el último día de clase mi profesora de literatura, se le paso por la cabeza ponerme un 0, así tenia que recuperar en diciembre.  No porque fuera mal alumna, sino porque según ella, me iba a lucir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana era húmeda y calurosa. Teniendo en cuenta que era final de noviembre no era raro. La primavera austral, ya en su parte final era común que fuera húmeda y con temperaturas muy altas. Igualmente con lo del cambio climático todo se estaba volviendo loco. Noviembre también.&lt;br /&gt;Teníamos las ventanas abiertas y se colaba el olor de los jazmines de recién regados del jardín privado de las monjas. Era un colegio de monjas.&lt;br /&gt;El curso ya terminaba. La suerte estaba echada. Las notas cerradas. Ya se sabía quien repetía, quien tenia que recuperar en diciembre o quien había aprobado.&lt;br /&gt;La profesora de literatura, que no recuerdo como se llamaba, pero si como era físicamente, era entretenida. Era una cuarentona no muy agraciada y bastante mojigata, pero teniendo en cuenta la severidad del colegio con las alumnas, no era raro que lo mismo fuera con las profesoras.&lt;br /&gt;La directora se llamaba hermana Querubina, era retacona y autoritaria. Cuando le daba la vena, entraba a las aulas y comprobaba el largo de los uniformes. Pero no de una forma normal. Te hacia arrodillar en la tarima de adelante, y si la falda no tocaba el suelo, 5 amonestaciones. Yo tuve 15. Ahora posiblemente esos métodos no fueran políticamente correcto, pero hace más de 30 años, era lo normal.&lt;br /&gt;“La de literatura” como la llamábamos, daba literatura española. Los clásicos. A mí siempre me gusto la literatura. Pero hice trampas, aunque ella nunca se enteró.&lt;br /&gt;Mi padre tenía en casa un libro de literatura española de cuando él estudiaba. Ya descatalogado y que yo aun conservo en mi biblioteca. Aunque tengo que confesar que ni idea donde está.&lt;br /&gt;Lo bueno de ese libro, era que tenía análisis literario de las obras. Un chollo, que supe aprovechar. No los copiaba, los reinterpretaba para mi curso de literatura. Estaban todos. Y entre lo que leía que me gustaba y eso que lo analizaba, tuve 10 todo el año.&lt;br /&gt;En la última clase, se paro en el centro y empezó a hacer preguntas de lo estudiado durante el curso.&lt;br /&gt;La única que pudo contestar sobre las coplas de Manrique a su padre, y Calderón de la Barca y su vida es sueño, sobre el Romancero, fui yo.&lt;br /&gt;Me miró. Nunca olvidaré su expresión. Bastante cínica. Sonrío y me dijo “te pondría un cero así vas directa a diciembre y te lucís”. Juro que recuerdo como de repente al escucharla una vocecita dentro mío me decía “Gil, porque no te callarás”.&lt;br /&gt;Pero no. Prevaleció la cordura. Yo me callé, y no contesté más nada, por las dudas. Terminé el curso como siempre, con todo aprobado y empezando mis tres meses de vacaciones de estudiante al solecito del verano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-1056826931092602439?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/1056826931092602439/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/directo-diciembre-y-una-mierda.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/1056826931092602439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/1056826931092602439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/directo-diciembre-y-una-mierda.html' title='Directo a diciembre? y una mierda...'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-344436132918195213</id><published>2009-01-03T10:10:00.001+01:00</published><updated>2009-01-03T10:10:28.909+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que no mata engorda'/><title type='text'>Perdido en el museo</title><content type='html'>Me acuerdo cuando por error me subí al ascensor del LACMA en Los Ángeles y visite las salas de 2 pisos sola hasta que me di cuenta que el museo aun no había abierto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observe por un instante un cuadro, y empecé a notar la sala estaba totalmente vacía y a pensar “que raro” y a la vez “que suerte”. No me gustan las aglomeraciones de gente.&lt;br /&gt;Seguí pensando en lo mismo, en la suerte que tenia y seguro era por la hora de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro, había aprovechado bien el tiempo. Me levante temprano como tenia que ser si quería ir luego a la playa en Malibu.&lt;br /&gt;En el museo se presentaba una exposición de los Maestros Expresionistas y otra de Modigliani, que fue lo primero que vi cuando llegue.&lt;br /&gt;Cuando las termine, tenía necesidad de más arte. No es que el moderno me guste mucho, pero ya que estaba ahí, quería ver lo demás.&lt;br /&gt;Seguí mirando los cuadros y de repente escuche un grito detrás mió, me di vueltas y dos policías corrieron hacia donde yo estaba, gritando.&lt;br /&gt;Me quede quieta del espanto que sentí. Se detuvieron a metro y medio, apuntándome y vociferando algo in entendible.&lt;br /&gt;Yo entre el susto que tenia en el cuerpo, ni respiraba, menos iba a entender lo que estos dos gorilas me gritaban.&lt;br /&gt;Así que atine a no hacer nada, a quedarme quieta como una de las estatuas de la sala.&lt;br /&gt;Uno se acerco sacando un par de esposas de su cinturón, y haciéndome señas de que me tirara al suelo. Seguía gritando. El otro no dejaba de apuntarme con su arma.&lt;br /&gt;Me tire al suelo. Me puso una rodilla sobre la espalda, me agarró una mano y la cruzo por detrás, puso una esposa y busco la otra mano.&lt;br /&gt;Ya me tenía bloqueada como ellos querían.&lt;br /&gt;De un tirón me levantó. Seguía gritando. Yo no entendía nada.&lt;br /&gt;El otro guardo su arma, y entre los dos me agarraron de los brazos empujándome fuera de la sala.&lt;br /&gt;Yo seguía sin entender nada. Mi cerebro estaba en blanco del susto.&lt;br /&gt;Cuando bajamos por el ascensor una multitud esperaba fuera. Me sentí aturdida de desconcierto.&lt;br /&gt;Me llevaron tirando como si fuera un saco de patatas, a una sala en otro edificio colindante. La gente me veía y cuchicheaba. Yo seguía sin entender nada de lo que estaba pasando. Pero mejor dejarme llevar, y no oponer resistencia, ya me enteraría que había pasado. Yo no había hecho nada de nada, seguro era una confusión.&lt;br /&gt;Me sentaron en una sala detrás de una mesa vacía y me sacaron las esposas. Un tío, de casi dos metros de altura entró, se paro delante de la mesa donde yo estaba sentada, apoyo sus dos manos sobre ella, se inclino y empezó a hablar.&lt;br /&gt;El zumbido del despertador me hizo reaccionar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-344436132918195213?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/344436132918195213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/perdido-en-el-museo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/344436132918195213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/344436132918195213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2009/01/perdido-en-el-museo.html' title='Perdido en el museo'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-877819349246086263.post-3500816959129001862</id><published>2008-12-20T16:03:00.000+01:00</published><updated>2008-12-20T20:34:11.103+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lo que no mata engorda'/><title type='text'>La Samotracia queria volar</title><content type='html'>Me acuerdo de la ubicación privilegiada de la Victoria Alada de Samotracia que esta en el descanso de la escalinata principal de Louvre. Siempre he tenido la sensación que esta en una pista de despegue esperando un buen viento para hinchar las alas y volar, por eso cuando leí la noticia en Le Figaro, ese domingo lluvioso, no me extraño. Sabía que alguna vez algo así iba a pasar o fantaseaba con ello.&lt;br /&gt;La primera vez que la vi, apoyada en el descanso de esa escalera de cuatro tramos, majestuosa, como dando la bienvenida a todo ser viviente que entrara por esos peldaños, me enamoró.&lt;br /&gt;Por ese acceso, suben la mayoría de los visitantes al edificio, por ahí se va a la sección de pintura, siendo la más visitada. No es de extrañar que la dirección decidiera ponerla ahí, a una de las esculturas más conocidas por el publico y mas significativa en la historia del arte.&lt;br /&gt;Pero el turista normal, ¿sabia su historia? ¿Se daba cuenta que estaba atrapada en su propia fama? ¿Qué quería volver a ser libre?&lt;br /&gt;El primer día que la vi, me di cuenta que se sentía enjaulada en una especie de escaparate.&lt;br /&gt;Ella, la que había precedido la quilla de un barco Helénico, surcando ese mar azul profundo que es el Egeo, donde el viento acariciaba sus alas casi extendidas y plegaba sus ropajes aun más con la erosión,  que los cincelados por las manos del escultor creador.&lt;br /&gt;En que tormenta sello su destino, perdiéndose por los siglos en las profundidades oscuras del mar hasta que unos cazadores de tesoros la encofraran y pusieran en su jaula de cristal imaginaria que era el museo.&lt;br /&gt;Ahora los turistas pasaban, se sacaban fotos con ella, la tocaban pero la entendían? ¿Se daban cuanta que se quería escapar?&lt;br /&gt;“Cuando los guardas del museo entraron ese fin de semana a abrir las salas, se dieron cuenta que la estatua ya no estaba, que había desaparecido. Dos ventanas de la parte superior del gran espacio de la escalera estaban abiertas...”&lt;br /&gt;Yo sonreí al terminar de leer la noticia, cerré el diario y termine el café. Ya no quería leer más, de las sospechas de la policía sobre los autores del robo, si había o no testigos. &lt;br /&gt;Para mí, al fin la Victoria alada era libre, al fin era feliz.&lt;br /&gt;Lu&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/877819349246086263-3500816959129001862?l=recuerdocuento.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/feeds/3500816959129001862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2008/12/la-samotracia-queria-volar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/3500816959129001862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/877819349246086263/posts/default/3500816959129001862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://recuerdocuento.blogspot.com/2008/12/la-samotracia-queria-volar.html' title='La Samotracia queria volar'/><author><name>Lucrezia Arrías</name><uri>https://profiles.google.com/109488325481154965591</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='//lh4.googleusercontent.com/-zghjWI39B4Q/AAAAAAAAAAI/AAAAAAAABAs/aDVKcKOHE8g/s512-c/photo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
