jueves 9 de septiembre de 2010

Llamadas en las madrugadas

Recuerdo a mi amiga Ceci, que estudio conmigo y sobre todo creció conmigo. El 6 fue su cumpleaños, y siempre me decía “nos separa un embarazo, vos sos más vieja”. Le llevaba yo 9 meses, pero cumplíamos la misma edad. En fin, ya no está conmigo"

Sonó el teléfono a la madrugada. Me asusté. Cosa que es habitual cuando uno vive tan lejos de su casa. Lo primero que pensas, medio dormido, medio despierto, ¿Quién puede llamar a esta hora?
Eran casi las 4 de la madrugada. -Si dígame? Te sale la pregunta con voz de ultratumba por efecto del sueño. – Quién es?
-Soy Fabi, contesta del otro lado. Fabi, que Fabi, se pregunta tu cerebro, hasta que sale de tu boca –Fabi, Qué Fabi con palabras.
-Soy la hermana de Ceci.
-A hola, como estas? Preguntas por cortesía, pero agregas, ¿qué hora es? Ella te contesta sin dejarte refunfuñar más.
-Mira, te llamo por Ceci. Ha muerto.
Vos entre sueños, reaccionas, o crees reaccionar y preguntas – Como que ha muerto? Incrédula total. -Ha sufrido una aneurisma, murió esta mañana, te lo tenía que contar.
Ya tus palabras, se funden con tu sollozo. No sabes que decir, no sabes que hacer. Estas a 12 mil km de distancia, te quedas muda. No terminas de reaccionar.
La llamada se corta y sin saber porque te volves a acostar y a dormir en el mismo sueño pesado de antes. Cuando suena el despertador, el sol ya había salido.
El primer pensamiento que te viene a la cabeza es ese raro sueño que tuviste anoche sobre Ceci. Pero te levantas y lo que creías un sueño empieza a morderte el alma, sin saber muy bien porque. Te preguntas –los soñé o fue verdad? No te podes quedar así.
Te vas a la agenda, buscas el número de Ceci y la llamas, pero el teléfono está apagado. Ves el teléfono de Fabi y llamas.
Cuando te atiende, preguntas si fue verdad la llamada de ella, si es verdad que Ceci está muerta. Cuando te lo confirma y te da detalles verdaderamente caes en la realidad que ya no estará más contigo. Le das el pésame, le mandas todo tu cariño y poco más puedes hacer.

Cuando la línea se corta, el teléfono se cae de tus manos y tus piernas no se pueden mantener más en pie, por el agobio que provoca el llanto que sale de tus ojos.
Lo que tú no sabes aun, es que pasados otros 9 meses volverás a recibir una llamada similar en otra madrugada donde tu sueño será tan pesado que no sabrás si estas soñando o fue verdad cuando despiertes.

1 comentarios:

  1. 2do.ANIVERSARIO MEDITACIONES EN EL MAR ROJO premios y una invitación para todos 600 seguidores y amigos todas las redes, gracias por estar.helen.

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Dejame tu un recuerdo, asi de tu recuerdo hago un cuento,o es un cuento tu recuerdo?